El Baile De La Habana

En la Isla caribeña de Cuba hay un lugar llamativo y elegante, con estilo de antaño que inspiraba grandeza y belleza; en donde miles de hombres y mujeres iban a demostrar sus esfuerzos y gran talento. Sitio que cuenta con un nombre que resuena cuando se menciona, es el nombre de una mujer que fue leyenda, con historia impactante, fuerza abrumadora, logros notables, gran intelecto y talentoso baile.

De quien aquel gran teatro tomaba nombre es de la gran Alicia Alonso. La mujer que dejó el nombre de cuba en alto y ayudo a muchos otros cubanos a hacer sus grandes sueños, una realidad. Pero ¿quién fue Alicia Alonso?, y ¿cómo llego tan lejos?

Para aquellas preguntas hay diferentes respuestas, pero, todas concuerdan en algo; fue una mujer extraordinaria, nacida para brillar y bailar.

Alicia nació el 21 de diciembre de 1920 en su amado país, Cuba. Según cuentan quienes tuvieron la fortuna de conocerla, que era una niña, tenía una enorme atracción hacia el arte del ballet y su delicadeza; ella deseaba ser bailarina y lo consiguió, ya que, en 1931, con la edad de 11 años, inicio su camino en la danza que tanto admiraba.

Alonso demostró dedicación e interés por lo que hacía llegando a tener un solo en la Habana. Aquella noche ella bailó “la bella durmiente del bosque” y en esa época en la cual empezó a brillar, Alicia se dio cuenta de algo muy importante; que por mucho que amara su tierra, ella no lograría brillar con la fuerza que ella desea. Y así fue; en 1938 aterrizó a un lugar nuevo y dispuesto a verla triunfar, su nueva vida en Manhattan la esperaba con ansias. Nueva York ayudo mucho a la carrera de Alonso, pues, fue el lugar que la ayudó a convertirse en prima ballerina assoluta, una de las condecoraciones más altas que un bailarín puede llegar a tener; y Alicia lo obtuvo.

Su carrera estaba en alza y su nombre empezaba a escucharse por toda Nueva York; todo iba bien, su carrera iba como viento en popa hasta que… en 1939 y con la edad de 19 años, Alicia estaba en una de sus destacadas presentaciones, demostrando su gran destreza y de repente, su ojo derecho queda desenfocado y empañado. Alicia había sufrido un desprendimiento de retina en su ojo y había quedado parcialmente ciega al frente de cientos de personas.

Sin embargo, eso no fue motivo para rendirse, es más, la hizo más fuerte y potenció su carrera con extraordinaria pericia; es más, tal fue su éxito que fue la primera bailarina iberoamericana en presentarse en la entonces unión soviética. Su éxito fue mundial, pero… algo faltaba

Alicia deseaba llevar a su pueblo, el arte del ballet por lo que, hablo con el entonces líder de cuba Fidel Castro y con su apoyó en 1959, crearon el ballet nacional de Cuba, en donde fue directora muy amada y respetada.

Aunque actualmente no está presente, siempre será recordada como una mujer excepcional que llevo su país un gran orgullo. Siempre serás recordada como la gran Alicia Alonso, la mejor bailarina de Cuba.

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Comentarios

  1. Frida, me encantó, me llevaste muy bien por la vida de Alicia. Me gustó muchísimo la forma en la que empezaste, porque me vas intrigando, mostrándome poco a poco de qué va tu texto. Además, tienes mucha capacidad de narrar historias.
    Hay pocas cosas que te puedo pedir. Quisiera que en algún momento me describieras a Alicia, quiero imaginármela físicamente. ¿Era alta, baja, blanca, negra…? Leí que murió hace relativamente poco… ¿podrías encontrar alguna entrevista que ella haya dado a algún medio y extraer cosas interesantes que haya dicho? Estaría genial incluir algunas citas suyas.
    ¿Por qué elegiste el título de El baile de La Habana? Está genial, y por eso me gustaría que conectaras el texto con ese título. ¿Ella inventó alguna danza que se llama así?
    Espero tus cambios, tienes tremendo texto en tus manos