LA PRINCESA QUE SOLO QUISO AMAR

LA PRINCESA QUE SOLO QUISO AMAR

 

Un día normal en mi día a día, viendo las redes sociales, me apareció la historia de una mujer que me llamo la atención, su historia era fascinante, me transmitió admiración desde su belleza exterior como interior hasta su humildad, ella era una mujer que lucho para mostrarse como realmente era…

¿Pero quién es esa mujer de las que les estoy hablando ¿ Esa dama admirable que conmovió a muchos corazones como el mío? Ella es Diana Francés Spencer más conocida como Lady Di

Diana nació como cualquier otra persona normal el 1 de julio de 1961 en Sandringham, Reino Unido, siendo la hija menor de lord Spencer, el octavo Earl Spencer, y de lady Francés Althorp, su vida siendo difícil desde pequeña apagada por los colores que no le quisieron brillar en ese momento, ella siempre busco los colores del arcoíris desde su timidez hasta lograr el brillo personal que ella tenía dentro demostrando así a cada uno de nosotros que nunca hay que rendirse aunque la vida nos exteriorice cada momento difícil siempre hay una oportunidad de brillar y cambiar como lo hizo esta gran mujer que en sus obras de caridad, las anécdotas y toda la información que genero impacto en el ámbito social, pero sobre todo en su vida personal. Sus hechos han transcendido en el tiempo y la geografía pes todo en ella es visto como ejemplo alrededor del mundo.

Cualquier título que ganemos sea rey, presidente, enfermera, doctor o hasta ser como Diana quien nos demostró que una princesa puede llorar, reír a carcajadas y disfrutar de un día con sus hijos y con las demás personas sin tener distinción alguna.

Ella fue una activista, filántropa y aristócrata, buena apariencia y de su clase

A los 16 años conoció el amor de su vida el príncipe Carlos y despertando así la simpatía de los británicos por su belleza y por su título a obtener más no se esperaban la princesa real que logro construir con esa simple y a la vez una gran palabra que es el AMOR. Amor para sus dos hijos el príncipe Guillermo de Cambridge y el príncipe Enrique de Sussex, más conocidos como el príncipe William y Harry; me admiro la educación y valores humanistas que les enseño a sus hijos realizando actividades que no eran típicas de la monarquía con la firme determinación que tuvieran una infancia normal incluyéndolos en sus obligaciones llevándolos a centros de tratamientos para enfermos y alberges para necesitados, procurando que sus hijos conocieran de primera fuente la situación de las personas sin recursos pero a la vez divirtiéndose como una familia normal.

Admirando la faceta solidaria con el Activismo, Carisma y sencillez, sumado a su glamur porque nunca dejo de ser “Ella misma” aun perteneciendo a la Realeza, su último compromiso tuvo que ver con la erradicación de las minas, campaña internacional que obtuvo el premio nobel de la Paz, siendo así también parte del Amor puro.

En 1997 el 31 de agosto un fatídico día de agosto el mundo tuvo que decir adiós precipitadamente a Lady Dy, a una mujer que con tan solo 36 años había conquistado los corazones de medio mundo como el mío también, gracias a una solidaridad sin precedentes de un miembro de la casa Real. Hasta el dia de hoy la princesa Diana para mí y para las personas es admirada y recordada como la princesa del pueblo, ejemplo que debemos seguir por generación y transmitirla a nuestro día a día.

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