Una heroína del mundo subatómico

“Soy apasionada por la ciencia. La gente con la que trabajé en Venezuela me inculcó ese amor. […] Lograr afrontar esas cosas que parecen tan complejas que no puedes resolver en un instante, sino que tienes que trabajar por un tiempo largo y en cooperación con otras personas (es la mejor parte de mi trabajo)”, estas palabras dichas por Mayly Sánchez me han llevado a interesarme por su vida, trabajo y las áreas que cubre.

Inmediatamente, sentí que esta mujer tenía un gran interés por lo que hacía, y supe que era la candidata perfecta. Por ello, en esta narración, que parece sacada de ficción, deja que te guíe delicadamente, querido lector, a través de la fantástica vida de Mayly Sánchez. Te contaré su magnífica historia.

De niña, a Mayly se le inculcó que podía lograr lo que quisiera con la pasión suficiente, y esto es lo que ha demostrado. Estudió en el Centro Internacional de la Física Teórica, la Universidad de Tufts (1996) y en la Universidad de Harvard (2003); y, teniendo la motivación para dejar una marca en el campo de la ciencia en nombre de las mujeres, obtuvo un doctorado y posdoctorado en la física. Con el apoyo económico del Premio Presidencial de Carrera Temprana para Científicos e Ingenieros (PECASE), que recibió de manos del presidente Barack Obama en 2012, se unió a diversos experimentos, cuyos objetivos son entender los neutrinos encontrados en el universo, para contribuir a nuestro conocimiento de este.

Bueno, y ¿qué son los neutrinos? Los neutrinos son partículas diminutas y de masa pequeña que no cuentan con carga, y son específicamente la rama que llamó la atención de nuestra ilusionada protagonista. Durante este último siglo, la humanidad ha encontrado maneras de aplicar fenómenos físicos en tecnologías básicas para hacerlas más eficientes. Los neutrinos, si son estudiados correctamente, nos llevarán a mejorar procesos existentes, tales como realizar una radiografía y una banda ultrasónica.

Pero, antes de llegar al éxito, Mayly pasó por una infancia que la motivó para cumplir sus sueños. De pequeña, su interés se centró en el espacio y lo desconocido, impulsado por la serie de televisión Cosmos de Carl Sagan. A los doce años pidió libros de astronomía para su cumpleaños, para así poder alimentar su insaciable hambre. Pero, luego, un tío suyo le explicó la relación entre esta materia y la astronomía, y se interesó sobremanera por la física y los desafíos que ofrecía.

La verdad es fascinante, ¿no lo crees, lector? Esto es justo en lo que está trabajando nuestra protagonista en el presente. Espero que estés tan interesado como yo en saber cómo concluirán estas investigaciones. Luego de tan grandioso viaje, puedo decir que nuestra protagonista es: una mujer perseverante, una mente nacida para descubrir, una persona con una curiosa pero controlada imaginación que busca actuar en beneficio de la humanidad. Con esta refrescante innovación, pongo mi pluma en la mesa para dar fin a la historia de Mayly Sánchez. Aunque nuestra heroína todavía no ha terminado con su trabajo, te incito a que sigas apreciando su grandiosa, o podría decirse subatómica, aventura.

¡Comparte esta Crónica en las Redes!

Comentarios

  1. Gracias por este interesante relato. Fue muy bonito leer tu admiración por ella, en la forma tan sencilla como la describes. Como se trata de alguien con mucho reconocimiento quisiera leer más de ese interés tuyo por ella:
    Cómo llegaste a la conclusión de que esa sería la persona de la que debías escribir
    Desde cuándo sabes de ella
    Te invito a buscar algunas publicaciones en las que ella se exprese y así introduzcas palabras que ha dicho ella misma. De pronto al momento de recibir algún reconocimiento o lo puedes sacar de alguna entrevista publicada.

    Saludos. Éxitos.

    1. Muchas gracias por su aporte; me encargaré de modificar la crónica lo más pronto posible. Como usted dice, Mayly Sánchez ha sido entrevistada, y fueron sus comentarios los que me llevaron a escribir sobre ella. Por esto, el cambio no debería de afectar mucho el escrito. Gracias nuevamente, y le deseo un buen día.