Un embarazo temprano

María Elena Pérez Guzmán

Fue una joven responsable, estudiosa y ejemplo a seguir entre 1998-2003. El 10 de febrero del 2004 a sus 15 años tuvo lugar su embarazo. Este acontecimiento marcó un nuevo inicio en su vida en el cual no estaba preparada. Fue rechazada, abandonada y apartada de todas las personas “queridas” en su momento. 

En ese mismo año, en marzo, se vio obligada a encontrar trabajo en el cual un salón de belleza llamado “Deyna”, (ubicado en el Municipio de San José Pinula) le abrió las puertas. Trabajaba todos los días ganando menos del mínimo cada mes con la preocupación de cumplir la meta empleada por sus jefes y con la carga del ser en su vientre. Vivió en un apartamento ubicado en el mismo municipio en donde la renta era muy baja, pero sin los servicios básicos, pero aun así no le alcanzaba para solventar todos sus gastos.

El 24 de noviembre del 2004 dio a luz a su hijo en el hospital San Juan de Dios y durante los siguientes meses vivir fue difícil, pero gracias a Dios sus familiares le apoyaron al saber de su delicada situación. Después de unos meses siguió trabajando en el salón de belleza con su hijo en mano. Pasó el tiempo y María conoció un hombre llamado “José Pablo” él se enamoró de ella, finalmente se casaron por el matrimonio civil.

En los siguientes años comenzó a trabajar como secretaria en diferentes empresas como: Subdelegación TSE San Jose Pinula, Agencias Way San José Pinula, MISCORP S.A. Outsourcing People y Solusersa en donde ganaba el mínimo. Junto con su esposo compraron una casa en las afueras del Municipio de San José Pinula (cosa que ella pensaba imposible hace muchos años).

En el año 2013 retomó su aprendizaje y no fue hasta el 2016 en el que pudo ingresar a la Universidad Mariano Gálvez de Guatemala, en “La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales”, en una de las sedes ubicada en San José Pinula. Pasarón 5 años y en el año 2021 pudo ejercer un poco su profesión de derecho en el “Centro de Justicia Laboral” dándole así una vida un poco más sostenible a ella y a su familia.

Hoy en día un embarazo temprano para muchos puede resultar imposible, llevar con esa carga (aunque sabemos que un hijo siempre será una bendición), cuando vivir se ha vuelto muy complicado por la elevación de los precios, falta de empleo y otros factores, sin embargo esta mujer lo manejó muy bien aún cuando en su tiempo también existían estos problemas sociales. Ella luchó día a día para poder sobrevivir, y me inspira a que incluso si cometo un error, esto no definirá el resto de mis días. Al contrario, puede ser un incentivo que me hará saber lo difícil que es independizarse y aún más con un hijo en mano y por ello debo de estar agradecido cada día del lugar en donde estoy, pues varios trabajan toda su vida para poder gozar de lo que hoy uso.

“Vive, cada día es una oportunidad para luchar contra la vida”

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