Trabajo y esfuerzo digno de admirar

  1. BHENJAMIN DE GRACIA

TRABAJO Y ESFUERZO DIGNO DE ADMIRAR

Jenniffer Velásquez, nace el 15 de mayo de 1985 en el distrito de Arraiján, en un pequeño pueblo llamado Cruz de Oro.

Quiero contarle la historia de una mujer que me ha inspirado por su deseo de superación, gallardía, entusiasmo, perseverancia y sencillez al actuar, ella es mi mamá. A sus 22 años, la vida le da su mayor regalo y su más grande reto. Sin experiencia alguna, joven incapaz de llevarlo a cabo, pero decidida en triunfar y salir adelante. Toma el reto sin titubear, tomada de la mano de Dios escucha esa palabra que dice Dios no da prueba que no podamos soportar.

Un 22 de septiembre, nací yo con apenas 4 libras de peso, pequeño e indefenso lleno de aparatos y monitores. Mi salud era monitoreada a cada instante, los pronósticos de vida para mi eran casi nulos.

Ella llena de amor por mí, pero sin poderme tocar, llora su corazón y sus lagrimas no paran de correr por sus mejillas, mientras aquellos galenos corren a través de los pasillos de aquel frío, blanco y gigante hospital para salvar mi vida y marcar el paso de la primera de 6 operaciones que he tenido a lo largo de mi vida y más de 18 incisiones quirúrgica, comenzando en mi cabeza, bajando por mi barriga y terminando casi en la punta de los dedos de mis pies.

Mamá siempre me espera en ese frío pasillo con sus ojos pequeños de tanto llorar y su semblante decaído y cansado, con una misma palabra:” Te amo, has regresado.”

Mi abuela siempre dice que mi mamá escucha lo que le conviene, creo que es cierto. Un día un médico se le acercó y le dijo que lo más probable es que no vería, no escucharía, no hablaría, pues mi diagnóstico es de un parapléjico. Como siempre mamá solo escucha lo que ella quiere así que salió del consultorio me llevo a casa y espero el momento preciso para enseñarme y ayudarme a evolucionar, ella fue mi primera maestra.

Estimulo tanto mi desarrollo cognitivo hasta formar a este jovencito que soy hoy en día. Ella sigue de muy cerca cada paso que yo doy y me anima a esforzarme y a querer ser una persona de bien. Ella junto con mi padre y hermanos también me ayudan, todos son un equipo listo para ayudar en cada una de mis necesidades.

A raíz de todos estos problemas de mi salud, nace en ella el deseo de ayudar, aconsejar y llevar alegría a muchos niños. En ese momento mis padres dan inicio al Festival de la Alegría, comprometidos con la niñez y la adolescencia llevan comida, donaciones, ropa, juguetes y sobre todo una palabra de aliento.

El festival demora tres días, en la mañana hay todo tipo actividades para niños, la alegría de ellos retumba por todas las calles y se escuchan sus fuertes voces gritar y cantar una y otra vez.  Y al caer la noche todo se ilumina cuál feria en un pueblo.

Su trabajo y esfuerzo es algo digno de admirar.

 

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Comentarios

  1. Bhenjamín, siempre es hermoso ver que un hijo admirar a su madre y que la muestra como ejemplo de superación.
    Sin embargo pienso que tu segundo párrafo tiene más fuerza para iniciar tu crónica (y no partir dando el nombre de tu mamá y su fecha de nacimiento).
    Es mejor comenzar así…
    “Quiero contar la historia de una mujer que me ha inspirado por su deseo de superación, gallardía, entusiasmo, perseverancia y sencillez al actuar: ella es mi mamá”.

    Y luego en el segundo párrafo sí puedes dar su nombre, fecha de nacimiento… y continuar con la parte que dice: “A sus 22 años, la vida le dio su mayor regalo y su más grande reto”.

    Luego hay algo curioso en tu crónica. En algún momento el personaje principal (que es tu mamá) entra a competir con el personaje secundario (que eres tú). Y esto se debe a que para que el lector comprenda bien lo que vivió tu mamá, debe conocer los problemas de salud tuyos (que eres su hijo).
    Pero debes tener cuidado en volver al final a contar sobre tu madre, que es el personaje central y seguir contando por qué la admiras. No hay que olvidar que la crónica se titula: “Trabajo y esfuerzo digno de admirar”.

    Yo te diría que en lugar de terminar tu crónica con esta oración: “Su trabajo y esfuerzo es algo digno de admirar”. Más bien cuentes cómo le surgió a tu mamá la iniciativa de hacer un festival para que otros niños sonrían, o alguna anécdota sobre el esfuerzo que ella ha hecho para que tú sonrías y seas alguien feliz.