La dedicación de una educadora

Nadina Iglesias, una mujer que desde su niñez hasta los días de hoy ha estado participando en las actividades folclóricas y religiosas de su provincia natal.

Nacida en la provincia de Darién, como toda pequeña amante de las costumbres de su pueblo, se cautivó de éstas y empezó a participar en las actividades recreativas de la escuela primaria y secundaria, aparte de convertirse en miembro del coro de la iglesia como solista principal.

Los años pasaron y la pequeña Nadina se había convertido en una maestra dedicada y al servició de escuelas como Nicolle Garay, Rosario de Salazar y por último la escuela Estado de Israel donde laboró durante sus últimos años.

En esta última escuela se le confió hacerse cargo de diferentes actividades artísticas como concursos de declamación, la elaboración de un grupo folclórico basados en bailes del Darién, entre otras. Por estas mismas contribuciones  se le fue dado un premio como la profesora del año, incluso si aún era nueva en el complejo estudiantil.

La mayoría de sus compañeros educadores estuvieron de acuerdo con su reconocimiento, pero para la sorpresa de todos rechazó  el premio y se lo entregó a la maestra más antigua de la escuela, ya que sentía que la mujer se lo merecía mucho más que ella. Este acto hizo que se ganara varias rondas de aplausos por parte de sus colegas al igual que su cariño, pero incluso si rechazó el premio voluntariamente se le concedió otro premio por sus años de trabajo.

Ella se considera como una mujer alegre, chistosa y de buen carácter, pero sus compañeros la describieron de otra manera.

Dijeron  que era una mujer respetable, que inspiraba, de bellas metas y grandes sueños, es por eso que luego relataron el cómo empezó a practicar con niños y jóvenes de varias escuelas para los “Juegos Florales”, los cuales era un certamen que premia composiciones poéticas, las hacen escuchar para después divulgarlas.

Contaron que las prácticas fueron duras, que hubo muchas dificultades, pero que al final todo ese esfuerzo valió la pena ya que lograron obtener el primer lugar para la alegría y entusiasmo de todos, sobretodo de Nadina, quien vio como sus alumnos ganaban y demostraban sus talentos al público.

También pudieron participaron  en el concurso Manuel F. Zarate, otro concurso o certamen estudiantil folclórico orientado principalmente a la habilidad que los jóvenes muestran en los cantos de mejoranas, cantos religiosos, tambor, salomas, gritos, entre otros.

Perteneció al Coro Polifónico para representar a Panamá en una gran gira coral, una en donde participaron más de mil voces, siendo Panamá y Estados Unidos los únicos países representativos de América. Cantaron internacionalmente en el Vaticano, luego en la ONU en Estados Unidos donde fueron felicitados y premiados.

Por último, pero no menos importante, en el 2008 organizó un pequeño conjunto de bullerengue para la tercera edad en San Miguelito, en donde varios adultos disfrutaron la bella experiencia de bailar uno de los bailes de la provincia del Darién.

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Comentarios

  1. Buen trabajo! Para mejorarla, añadamos algunos detalles:

    – Nacida en la provincia de Darién, como toda pequeña amante de las costumbres de su pueblo, se cautivó de éstas y empezó a participar en las actividades recreativas de la escuela primaria y secundaria, aparte de convertirse en miembro del coro de la iglesia como solista principal *********** Esta parte, añadir el año en el que nació Nadina.

    – Los años pasaron y la pequeña Nadina se había convertido en una maestra dedicada y al servició de escuelas como Nicolle Garay, Rosario de Salazar y por último la escuela Estado de Israel donde laboró durante sus últimos años. ************ detallar dónde se ubican estas escuelas ¿Alguna de ellas es en su natal Darién?

    – Y antes de cerrar el artículo, contar si sigue enseñando y cuántos años lleva dedicados a la docencia.