El canto de un ave

Fue en aquellos tiempos de antaño donde una pequeña niña acababa de presentar su cara al mundo, en ese momento nadie se imaginaba lo que ella haría en el futuro y más allá de los presentimientos de grandeza naturales en los padres al ver a su nuevo bebé, ni ellos ni mucho menos aquella recién nacida tenían la más mínima idea de lo que pasaría años después y cómo la pequeña Corina quedaría plasmada en la historia de Costa Rica, pero para saber esto necesitamos adelantar un poco el tiempo.

En estos años, la pequeña Corina(que ya no era tan pequeña) había florecido, era una joven brillante portadora de una nueva visión que le otorgaba el poder analizar un panorama completo y la realidad que era vivir en Costa Rica siendo una mujer, ella solo miraba con atención en como las puertas que se abrían automáticamente para los hombres, se cerraban de forma estrepitosa al ver como una mujer intentaba seguirles el paso, ver como cosas tan fundamentales para la sociedad como el sufragio estaba solo en las manos del hombre le hacía hervir la sangre.

Por eso alzó su voz, cualquiera que la oiga quedaba pasmado con su gran facilidad al hablar frente a grandes grupos de personas, siempre sazonando sus discursos con un gran entusiasmo que atraía a cualquiera que la escuchara; por eso, en 1919, ella junto al país se alzó valientemente contra la dictadura de Federico Tinoco, Corina participó en varias protestas con la esperanza de que la libertad volviera a reinar en el país, por estas acciones fue exiliada y se marchó a los Estados Unidos, pero eso, lejos de derrumbarla, la impulso a seguir estudiando y luego de unos años, se graduó en la Northwestern University en Chicago.

Cuando volvió, luchó por la enseñanza, convirtiéndose en la directora de Colegio de Señoritas, además de profesora para el Liceo de Heredia y la Escuela Normal, pero esto no era suficiente para ella, sus preocupaciones sociales seguían atormentándola, quería hacer más, dejar un legado que inspirara no solo a las mujeres, sino también al país completo, por eso se decidió a fundar instituciones, entre ellas, La Casa del Niño, la cual es una institución que aún sigue operando, con el objetivo de ayudar a los niños a romper el ciclo de pobreza, dándoles alimento, educación y todo lo que necesiten para que puedan salir adelante.

Aun con todo esto ella continuaba dejando su huella en el país, protestando junta a muchas otras mujeres de la Liga Feminista Costarricense, entre ellas Ana Rosa Chacón y Carmen Lyra, con el fin de que el sufragio femenino dejara de ser un sueño y se convirtiera en una realidad. Sus pensamientos y opiniones se ven plasmados en sus poemas y aportaciones al país, las cuales, lastimosamente, son frecuentemente olvidados y pasados por alto por la sociedad costarricense actual, por eso es importante que tú, que estás leyendo esto, comprendas la importancia de no olvidar la historia y aprender de cada uno de los aportes que las mujeres han hecho, quién sabe, quizá alguna de ellas te inspire para crear tu propia historia.

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