Acabar con la extinción

El 22 de junio de este año, salí a preguntar ¿qué pensarán los demás acerca de la extinción de nuestros árboles? Di a conocer los factores por los cuales están en riesgo. 

Algunos ciudadanos alegaron que estos son únicamente para extraer materia prima. Sin embargo, otros decían que, de necesitar la madera, se debería tomar con la condición de plantar otro árbol. Esto en cuanto a la tala. Pero también obtuve valiosos puntos de vista acerca de la contaminación. 

Los trabajadores de la playa de Amador declararon que desde tempranas horas de la mañana las costas están infestadas de basura. “¿Cómo cree usted que podemos parar esto?”, cuestioné. “Es algo bastante difícil, esto ya es algo cultural”, obtuve por respuesta. 

A un gran porcentaje de la población, según las personas entrevistadas, no le interesa la desaparición de los árboles. Mientras que otros se esfuerzan por preservarlos. ¿Y tú, qué crees? 

En el país hay una vasta variedad de árboles y otro tipo de vegetación. Hay especies como el marañón, el árbol panamá, guayacán, cedro, los higuerones, hasta los imponentes robles y el cocobolo. Existe esta variedad debido a características importantes como el clima, suelo y la vida silvestre del país. 

La rápida extinción de alguna de estas especies es preocupante, ya sea culpa de los humanos o no. ¡Porque hay que aceptarlo!, es nuestra culpa, gracias a la tala, quema, calentamiento global, explotación del suelo y contaminación, por ejemplo. 

No creo que la naturaleza lo haya hecho sola. Tenemos el caso de los higuerones, especie en alto peligro, víctima de la destrucción de los suelos, la tala indiscriminada y el cambio climático. Los únicos dos especímenes que quedaban fueron derribados sin piedad para construir un puente sobre el río Chagres, según reportó la periodista Mirta Rodríguez P. en su artículo “Desaparecen los frondosos higuerones nativos de Panamá”, publicado en La Estrella de Panamá, el 29 de octubre de 2016.

¿A qué costo avanza el desarrollo? Talar árboles tan majestuosos para urbanizar una zona. ¿No era posible hacer esta construcción unos metros antes o después para evitar la tragedia de los higuerones?

Casi perdemos al marañón por la plaga de los hongos Colletotrichum gloeosporioides, Pestalotia heterocornis y Lasiodiplodia theobromae, de acuerdo a lo explicado en la revista Agropecuaria del 9 de junio de 2019. Todavía recuerdo la última vez que vi un árbol de estos, con su corteza bastante áspera y rugosa. 

En el caso de los frondosos cocobolos, ubicados primeramente en las comarcas Emberá Wounaan, Guna de Madugandí y Wargandí, han sufrido, principalmente, por la tala para producir madera. 

¿Qué hacemos para protegerlos? Las medidas pueden ir desde consumir menos cartón o papel, reciclar, no hacer fuego en lugares boscosos para no provocar incendios forestales y participar de programas de reforestación. Sería muy bueno no usar pesticidas o insecticidas químicos para no afectar y contaminar el suelo. 

Ahora cada vez que veas un árbol quiero que te preguntes, ¿qué puedo hacer para que no llegue a un estado crítico? Y si ese árbol está en peligro, ¿qué puedes hacer para conservarlo? Así ayudarás a terminar con la extinción. O por lo menos te unirás al intento.

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