VACACIONES EN LAS NUBES

  Escritora: Heidy Lizeth Sánchez Núñez

Ir a la casa de mis abuelos es muy lindo, me pongo muy feliz.   Ellos viven en Orocuina. El día 12 de marzo del 2021 fui con mis padres a celebrar un cumpleaños, estuvo muy divertido y nos regresamos hasta el 20 de marzo; en ese lugar hay mucha paz y tranquilidad y estar con ellos es muy agradable. Me siento muy contenta de saber que  le dieron la vida a mi mamá quien nació en el año 1973; mis abuelos son bien cariñosos con los nietos, me encanta tomarme una taza de café con ellos, lo disfrutamos todos con la familia. Mis abuelos tienen tierras donde cultivan maíz, sandias, frijoles, me fascina cortar los elotes.  La vez que fuimos con mi familia era para celebrar el cumpleaños de una tía, en febrero del 2021.  Mi abuela tiene setenta años y nació el 24 de octubre del 1952 y mi abuelo nació el 30 de octubre del 1953; como matrimonio tuvieron doce hijos; cinco mujeres y siete varones dos de ellos ya fallecieron, uno a los dos años y la niña antes de nacer pues mi abuela y tuvo problemas en el embarazo, sin embargo, aun así, estaba súper contenta porque iba a tener una niña, igual con el niño quien nació con problemas en los pulmones y lastimosamente falleció. Después de eso mi abuela paso malos momentos, pero los otros hijos la estuvieron cuidando, mi abuela   es una mujer luchadora, desde los doce años comenzó a vender tortillas porque sus padres  no tenían suficiente comida   para todos, ya que eran una familia muy numerosa, razón por la que   decidió vender tortillas para ayudar a sus hermanos. Pensando en esa situación ella y su   hermana pusieron un puesto de venta de tortillas, pero también iban a las casas a vender. Los otros hermanos eran menores y vendían dulces para ayudarse entre todos, los padres de mi abuela estaban súper orgullosos de sus hijos.   Cinco años después los padres de mi abuela tuvieron un accidente y como hermana menor le toco hacerse cargo de sus hermanos, así que debido a esa situación tenía que buscar mejores ingresos, ya que no alcanza solo con la venta de tortillas y dulces. Esto  llevo a mi abuela   a  buscar trabajo,  consiguiendo  en una despensa donde le pagaban mejor, poco tiempo después conoció a mi abuelo, formando una familia de doce hijos; uno de los hijos tenía problemas con el alcohol , bebió por mucho tiempo , por lo que mi abuela se preocupaba mucho, y  se enfermaba, se le bajaba la presión, por tal razón los otros hijos decidieron meterlo en un centro de rehabilitación para que mi abuela ya no sufriera tanto, no querían que su madre siguiera preocupada como cuando los hijos estaban pequeños. Mi abuelo trabajaba mucho, y mi abuela ahorraba en una alcancía para los gastos de emergencia, así poco a poco la situación fue mejorando, siempre con la ayuda de mi abuela de quien todos se sentían muy orgullosos por su empeño y tenacidad para salir adelante.