Estoy en Victoria

El 20 de septiembre de 1979 nació una niña llamada Karen alguien muy diferente a las demás. 

 

A sus 4 años de edad en 1984 ingresó a kínder en una escuela llamada Cristo de los Milagros, en San Antonio ciudad de Panamá y no hablaba por ser muy tímida, tanto que le daba pena pedir permiso para ir al baño. 

 

Cuando empezó el segundo grado en 1986, fue a una escuela llamada “Academia Bilingüe Nueva Esperanza” en Juan Díaz. Aquí cada vez que lloraba le preguntaban: “que pasa Karen, por qué lloras?” y decía: “porque extraño a mi mamá”. Karen fue a otra escuela para el tercer grado, el Instituto Panamericano donde le dijeron: no puede ir a segundo grado es muy pequeña, va a tener que repetir segundo grado, y cuenta: “con tristeza repetí segundo grado de nuevo”.

 

En 1988 pasó una tragedia que causó dolor a sus hermanas y a ella, su madre fallecido. En un día muy normal su hermana mayor y Karen se estaban arreglando para ir a la escuela. Karen estaba esperando a que su papá se terminara de bañar para ir al trabajo, en ese momento la mamá de Karen estaba peinando a su hija mayor hasta que su hija sintió que paro de peinarla, y vio que su mamá estaba con la lengua afuera sacando saliva y la hija asustada le preguntó: “mamá, mamá estás bien?” y Karen fue a llamar a su papá y no respondió.  Después de eso Karen no podía dormir bien, se despertaba todas las madrugadas con mucho miedo.

 

Su familia y ella vivieron otra experiencia juntos; la Invasión de Estados Unidos a Panamá en 1989. Su padre y otros vecinos habían escuchado disparos y bombardeo por su casa que era cerca del aeropuerto de Tocumen.  Al día siguiente Karen se despertó más tarde de lo normal y no fue a la escuela.  La situación no era fácil en su familia y los vecinos los ayudaron llevándoles cosas del supermercado, electrónica y de establecimientos comerciales.

 

En 1990 tenía una materia que no le iba muy bien, se llamaba Educación para el Hogar. El papá la ayudó y sus notas cambiaron a 5.0. El apoyo de su Padre, al no estar su Madre, marcó en su vida momentos especiales que le ayudaron a superarse. 

 

Con el tiempo, su padre se enamoró de una chica y quien se convirtió después en la madrastra de Karen. Muchas cosas cambiaron desde entonces; las normas que  

tenían habían cambiado. Ahora, su papá siempre recogía a su madrastra antes de llevarlas a la escuela; de lunes a jueves no podían ver televisión, etc.  Luego ellos se casaron y la madrastra se mudò a la casa de Karen. Esto fue muy difícil para ella, no se sentía tan bien que ocuparan el lugar de su Madre fallecida.

 

En 1991 Karen empezó a cambiar. Ahora hacía chistes en clase para llamar la atención quizás y bajo las calificaciones. Las profesoras que la conocían les preguntaban: “Karen, todo está bien en casa? ” y ella decía: “si maestra, todo está bien “; pero era mentira, porque con su madrastra, todo había cambiado en su vida.

 

En 1994 ya estaba en sexto y las cosas no iban tan bien. Cumpliría sus 15 años y sus calificaciones bajaron a fracasos. Una vez, la invitaron a un lugar y Karen le preguntó a sus padres: ”puedo ir?”, ellos le dijeron: “no, no vas a ir ” otra tristeza a esa edad.

 

Tuvo su primer novio en 1997, relación que no duró mucho. Se graduó de Bachillerato en Letras en el Instituto Panamericano, siendo cuadro de honor con un tercer puesto. Todo comenzaba a mejorar para ella. Las cosas mejoraban en casa, incluyendo a su madrastra.

 

Ya había pasado 7 años de estudiar Psicología en una Universidad de la ciudad y logró conseguir muchos trabajos.

 

En 2008 participó de un Concurso de Líderes en Costa Rica. Karen era una mujer que viajaba mucho. También fue a Guatemala. Para entonces, Karen ya había dejado de trabajar en el IPA, y sintió que habló con Dios sobre la necesidad de tener una familia.

 

Conoció a un chico, Glenn, quien fue su amigo y después se hicieron novios.  En el 2012, ya estaban planeando boda. Karen estaba muy feliz porque al fin tendría lo que siempre había deseado, a una persona a la que pudiera amar con todo su corazón.

 

En el 2013 empezaron a planear todo. Y allí comenzó a vivir cosas maravillosas. En el 2020 no planearon ningún viaje porque su hijo Ian tenía que ingresar a pre kínder; pero igualmente Glenn y Karen celebraron su aniversario.  Llegó el covid-19 y vivieron algunas dificultades propias de la pandemia, incluyendo la alegría de otro hijo.

 

Actualmente está mujer lucha con todas sus fuerza y fe, contra un cáncer. Karen Michelle Smith Jones es una guerrera con todo lo que ha tenido que pasar; pero ella se paró y no muestra temor, sigue hacia delante con esperanza, positivismo y Fe. Ayudando a todos y dando un gran ejemplo de Fe y Amor a seguir y su con su frase: “Estoy en Victoria”.

 

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