Crónica de Emilia Getman

Un día lluvioso me acerqué a mi abuela y le pregunté ¿Cuál fue su historia con Noriega?

“ Todo empezó porque nosotros panameños estábamos viviendo bajo un régimen dictatorial, eso quiere decir que no había elecciones libres, y no podíamos escoger a nuestros gobernantes, si no que estaban los militares. Había un dictador que se llamaba Manuel Antonio Noriega que al quitarnos nuestros derechos hacía muchas cosas para que los Panameños no tuviéramos oportunidades de elegir a nuestros gobernantes.  Entre las cosas muy feas que hizo fue que…” lentamente suspiró, “ pues mandó a matar un médico y le echó la culpa a alguien más. Después un coronel en la televisión admitió que sí había sido la fuerza de defensa, o sea los militares, que habían matado a ese doctor”

 

“Entonces todo el país se levantó en armas, bravos, y eso fue cuando empezó toda nuestra lucha para libertad. Nosotros nos levantábamos todos los días, íbamos a trabajar y al medio día todo mundo dejaba de hacer todo lo que estaba haciendo, andábamos vestidos de blanco y nos parábamos en Calle Cincuenta, con pañuelitos blancos (porque eso es el símbolo de la paz) a pedir que nuestros derechos se validaran, a pedir por la libertad, por los derechos humanos y que se respetaran. Y por eso nos golpeaban y nos perseguían. Estando el el Marriott Hotel, después de que hicimos una marcha, llegamos todos vestidos de blanco y éramos miles y miles de personas marchando por la ciudad. Los militares llegaron en un camión grande de agua con añil, y nos disparaban con  agua en vez de balas y también nos persiguen con gases lacrimógenos. Y en esa ocasión después de que regresamos de la marcha que habíamos hecho en la plaza de Cinco de Mayo, estábamos viendo que los paramilitares ,que eran personas contratadas por Noriega, para hacernos daño  e intimidarnos para que no saliéramos más a la calle porque habíamos atraído a la prensa internacional-  Había aquí muchos reporteros y a nivel internacional se estaba hablando muy mal de Noriega y de que era “un dictador”, etc. Y en aquella ocasión que entraron al hotel yo estaba viendo como estaban golpeando a una señora entonces yo gritaba “salvajes!” y de repente cuando veo que todo el mundo entraron al hotel  a la fuerza entonces todos los manifestantes que estaban adentro del hotel corrieron por las escaleras, se metieron en habitaciones en el hotel, etc. y cuando yo volteé para empezar a correr en ese momento un hombre me puso una pistola en la frente y me dijo “tu vienes conmigo“ me agarró la mano y me metió en un carro de policía y no llevaron a la cárcel modelo, que hoy en día ya no existe.   Después de la invasión esa cárcel la tiraron abajo, pero era terrible, y me metieron en una celda oscura, sin nada más el piso, y había una muchacha que estaba ahí presa y era la única que estaba ahí y tenía un tapete nada más donde ella dormía y me prestó” empieza a reír “ humildemente su otro tapete que tenía que me imagino que no pude rechazar porque resultaba que, según ella,  ella había matado a su esposo o amante, algo así era. Allí pasé la noche, con otras tres mujeres que también metieron en la cárcel esa noche, y al día siguiente nos sacaron porque nos negociaron nuestros familiares sacarnos de allí y tuvieron que pagar una plata para podernos sacar.”

“ En la otra ocasión me quiero llevar también presa cuando vinieron a la casa en la mitad de la noche a buscar a Abuelito Waggy y Abuelito no estaba porque se tuvo que tirar por la pared de atrás (de la casa) que colindaba con la embajada de Uruguay. Él se tiró por allá y Aurelio (mi tío) que estaba chiquito, era un bebé, le tuve que pasar a Abuelito Aurelio en la mitad de la noche, porque eran las dos o tres de la mañana, y después tuve que llamar a mi vecina.  Como todos teníamos los teléfonos de cada uno y ya sabíamos que era muy posible que fueran a buscar a Abuelito o alguno de los otros vecinos en la mitad de la noche, porque eso es lo que solían hacer para meternos presos. Entonces yo llamé a mi vecina y mi vecina llamó a la otra vecina y todos fueron llamando y los vecinos salieron en pijama a las dos o tres de la mañana, y no me llevaron gracias a mis vecinos. Me querían llevar a mí porque tenían rabia que no habían encontrado a Abuelito y querían que yo les dijera adonde estaba y por supuesto que no les iba a decir así que me querían llevar y los vecinos evitaron que me llevaran presa.”

“ Al dia siguiente volvieron a llegar a la casa abuelito se fue para una base militar de los americanos y el día siguiente me fueron a buscar nuevamente y con la escusa que teníamos papeles donde decíamos que estaba pasando en Panamá, todo los medios de comunicación estaban controlados por los militares. Ellos no decían nada más de lo que querían que el pueblo supiera pero no decían nada de que al fulanito lo habían metido preso, que al otro lo habían metido puñetasos, etc. Así es que me fueron a buscar porque me encontraron los papeles, pero cuando me sacaron por la puerta vinieron todos los vecinos y gente que trabajaban cerca, gente que yo ni siquiera conocía, empezaron a gritar que no me podían llevar y que lleve a un abogado que no podían hacer esto y estuvieron ahí media hora y gracias a dios no me llevaron. Se tuvieron que ir porque la gente hasta movía el carro de los militares y decían: “No no se la lleven! No se la lleven!” y hasta a los militares les dio miedo porque era mucha gente protegiéndome. Y bueno, después Abuelito se fue a los estados unidos, los americanos lo sacaron por un avión desde la base de Albrook y yo tuve que regresar a mi casa a vender todo y salí como dos o tres meses después de Panamá, tuve que vender los muebles regalados de mi casa, tuve que mudar de oficina a un lugar más chico y me tenían chequeada y todo lo que decía por teléfono lo escuchaban, porque en ese tiempo no tenían celulares, y bueno después nos tuvimos que ir a Estados Unidos, y ese es el fin de la historia.”

¡Comparte esta Crónica en las Redes!

Comentarios

  1. Hola, te comparto algunos comentarios para mejorar tu historia.

    – Es necesario que la historia la cuentes tú, es decir, que la narres con tu pluma o teclado de la computadora o tablet en este caso 🙂 Los cuatro párrafos que integran el texto son narraciones tal cual las proporcionó tu abuela; debes fragmentar esos testimonios, tomar la historia y contarla tu. Algo así como lo que hicieste en la primera línea del texto: Un día lluvioso me acerqué a mi abuela (colocar el nombre de tu abuela) y le pregunté ¿Cuál fue su historia con Noriega?.

    – Recomiendo, como decía, que dividas los párrafos en fragmentos más cortos y que elimines los detalles que sean menos relevantes o que no afecten el hilo o sentido de la historia.

    – Atendiendo al tema del proyecto,Mujeres que inspiran, hace falta que cuentes cómo estas anécdotas de tu abuela te inspiran o te generan admiración, al saber que ella fue de las personas que protestó por el regreso de la democracia. Eso puedes hacerlo en el último párrafo del artículo.

    – Y por último, hace falta también un título para el realto