Mamá Luci

Luz Elena Santana Pérez nació en un hermoso pueblo de La Pintada, Penonomé, en 1940. Su infancia transcurrió tranquila entre el campo y la casa paterna. Por su situación humilde solo llegó a tercer grado de primaria, y fue una pena porque tiene una maravillosa memoria, no se le pasa una fecha y menos un número telefónico y, aunque ya tiene 82 años, es capaz de recordar todo.

Cuando cumplió quince años se trasladó a la ciudad, junto con sus padres y hermanos; seis hijos en total. Para ayudar a sus padres consiguió trabajo en una casa de familia, quienes la acogieron como un miembro más por su dulce carácter, la forma tan especial de tratar a los niños, las manos de ángel para la cocina y estar siempre dispuesta para ayudar. Estas cualidades nunca cambiaron.

Su vida transcurrió sin mayores novedades, a la edad de 27 años conoce a quien fuera su esposo y compañero de vida, Lorenzo Victoria Puello, durante 32 años; ya que Don Loren, como lo llamaba su hija menor Indi, fallece en 1999. Durante esos años de matrimonio conciben dos hijas (Elsie e Indira) y Luz Elena se dedica por entero a su hogar; pero ese espíritu de lucha jamás desaparece y aunque no se desenvuelve en un empleo formal, sí apoya a su esposo cuidando niños desde su casa.

Desde la década de los 80 su casa se convirtió en una guardería familiar, para esta época sus hijas ya habían crecido, tendrían entre 11 y 12 años, y para ellas era divertido tener niños en casa. El primero en cuidar fue el hijo de la vecina que tenía una tienda, de cariño lo bautizaron como Chino, aunque no era de la etnia asiática; y curiosamente la última bebé que cuidó se llama Emy y sí es una chinita que llegó a los 13 días de nacida porque sus padres no querían enviarla con sus abuelos a China, y desde ese momento se convirtió en su nieta china.

Lo interesante de la labor de Mamá Luci, como la llaman cariñosamente, era que solo cuidaba un niño o pareja de hermanos a la vez. Porque si bien le pagaban por estos servicios, ella los trataba como si fueran de la familia, y crecían pensando que sí era su Mamá Luci.

Es posible que por sus amorosas manos llegaron a pasar alrededor de 10 niños, tal vez no sea una suma extraordinaria; pero lo peculiar era que el cariño que les expresaba iba más allá de los cuidados necesarios. Incluso, uno de ellos, Joel, cuando entró a la primaria sus padres decidieron que ya no lo cuidara; pero él, después de clases, llegaba a casa de mamá Luci para hacer las tareas, comer, ver tele, etc.; en fin, esa era su hogar. Por situaciones económicas, sus padres ya no podían mandarlo al colegio, a los 12 se quedó a vivir con mamá Luci quien se convertiría en su guardiana y con el apoyo de sus hijas, ya Don Loren no estaba, le costearon sus estudios secundarios y universitarios. Joel hoy es un empresario exitoso, tiene una hermosa esposa y un bebé de dos años que cariñosamente llama mamá Uchi a mamá Luci.

Tal vez la vida de Mamá Luci no sea muy glamorosa, solo tuvo dos hijas y un nieto; pero a lo largo de sus 82 años experimentó el cariño de muchos niños que hoy le expresan su agradecimiento por hacerlos parte de su familia, y hasta tiene una nieta china y junto a sus dos hermanitos mayores le dicen abuela y la quieren como tal. Mamá Luci se ha convertido en una tierna abuelita, ya no atiende niños; ahora disfruta de una dulce vejez al cuidado de sus dos hijas y su único nieto Eduardo Roberto, a la espera de la llegada de esos niños que pasaron por sus manos y no olvidan sus amorosos cuidados, porque cada que tienen la oportunidad la llaman o la visitan.

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Comentarios

  1. Hola, te comparto algunos apuntes para mejorar tu trabajo. Muy buen material, me gustó mucho el ritmo y todos los detalles que lograste narrar. Lo dicho, te dejo algunos comentarios:

    – Durante esos 31 años de matrimonio conciben dos hijas y Luz Elena se dedica por entero a su hogar; pero ese espíritu de lucha jamás desaparece y aunque no se desenvuelve en empleo formal, sí apoya a su esposo cuidando niños. ************** *********** Acá un detalle: pongamos, de ser posible, los nombres de las hijas de Mamá Luci

    – Incluso, uno de ellos, Joel, cuando tuvo edad para entrar a la primaria sus padres decidieron que ya no lo cuidare; pero después de clases llegaba a la casa para hacer las tareas y comer; y a los 12 años, por situaciones económicas, llegó para quedarse hasta que se casó a los 26 años; ahora su pequeño la llama abuela Uchi, tiene solo dos años. ************************* No me queda del todo claro: ¿Joel se quedó a vivir en casa de Mamá Luci? ¿y el pequeño que le dice uchi es el hijo de Joel? Si es correcto, afinemos estas líneas de forma que no queden dudas.