UNA MUJER, UNA HISTORIA, UNA MUJER, UN PURO CORAZÓN

¿Qué somos nosotros los humanos sin los recuerdos? Recuerdos, una palabra, nueve letras, un gran peso, nos forjan, nos hacen ser quienes somos, existen algunos de estos que son alegres, tristes, conmovedores, aquellos que nos hacen querer volver a estar ahí, pero el tiempo pasa rápido, borra heridas, crea perdón, a veces, hace que olvides esos recuerdos que hay en lo profundo de tu corazón, sin embargo, yo nunca olvidaré aquellos tiempos en los que mi madre llegaba de su trabajo, saludaba a mi hermana y me saludaba a mí con un amoroso abrazo, preparaba la cena y después de comer, ella se iba a ver la televisión. Una noche, yo puse atención a aquello que mi madre observaba en nuestro viejo televisor y me di cuenta de que no era más sino un documental acerca de una hermosa mujer que conmovió al mundo entero con sus acciones, el nombre de esta bella dama era Diana Frances Spencer y la gente la solía llamar también “Lady Di” o “la princesa del pueblo”. “Lady Di, hija de Frances Roche y John Spencer, VIII conde de Spencer…” El narrador hablaba de la vida de Diana y yo, con curiosidad, tomé asiento junto a mi madre para ver quien era esta mujer, así que hoy te cuento para que tú también sepas quien fue ella, la princesa del pueblo, Diana de Gales.

Diana nació en Park House, el 1 de Julio del año 1961, pongámonos a pensar que sucedió ese día, de seguro las personas habrán hecho una fiesta de miles de personas por el nacimiento de la futura princesa, pues la respuesta es un gran no, el día que Diana nació habrá acontecido, probablemente lo mismo que todos los demás días, personas trabajando por llevar el pan a su casa, personas protestando por sus derechos, personas muriendo por fuertes enfermedades, asesinos destruyendo familias, lo que sucede es que el día que Diana nació todo siguió igual, un día como este en el que lees esto, no se detuvo el mundo, por qué nadie lo detiene, pero el saber que nosotros no somos el centro del planeta nos hace ser mejores, no humillamos a otros, somos capaces de vivir sin que alguien se arrodille frente a nosotros a pedirnos piedad como los dictadores, somos humanos, somos empáticos y somos queridos por nuestra bondad, esto es algo que Diana tenía en claro.

Diana creció como una niña normal en un mundo que avanzaba cada día más rápido, Diana iba al colegio a estudiar como todos los niños, hacía sus tareas, se enojaba, lloraba, por qué no era un diamante pulido a la perfección que se pondría en una vitrina en exhibición, era una niña.

Ella entre los años 1977 y 1978 estudió en Suiza y finalmente llegaría a Londres, donde se quedaría para trabajar y dejar su nombre en la historia. Ella sudó y se esforzó como las personas lo hacen, Diana nunca se creyó superior ni mejor que nadie, ella tenía en claro que todos eran iguales. Como decía, Diana fue humana y ¿qué tenemos los humanos? Amor; esa cosa tan impredecible, tan apasionada, nos alcanza a todos tarde o temprano, y a Diana el amor la alcanzó el 24 de febrero de 1981 y es que Diana fue flechada por Cupido y se comprometió con el príncipe Carlos, heredero a la corona británica y el 29 de julio de este mismo año se unió sentimentalmente a él en la “boda del siglo”, 28 millones de personas vieron este acontecimiento y como el primogénito le daba el “sí” a Diana. Ahora Diana era una princesa, una rebelde princesa, pese a esto, ella sabía que no sería la reina de la corona británica, ya que ella quería ser la reina del corazón de las personas, y estoy seguro de que lo logró.

Diana se convirtió en madre del siglo, porque luego de dar a luz a sus dos hijos, empezaría a demostrar que se saldría del protocolo real por tal de seguir sus ideales, demostrándole al mundo que no importa que fuera de la realeza, el instinto materno de amar a sus hijos estaba en ella. Diana fue más que mujer, una madre ejemplar para sus hijos, siempre vio por sus descendientes e hizo de todo por ellos y lo mostró tantas veces, ella estaba por y para sus hijos, en sus actividades escolares, acompañándolos a vacacionar, ayudándolos, ella estuvo en todo, una madre excepcional en todos los aspectos.

La princesa siempre estaba a la moda, tenía una bella figura y la lucía con hermosas prendas que rompían el protocolo, pero no creo a Diana le importaría romper unas reglas que estaban escritas en un papel sin valor, así que ella vestía de todo para verse preciosa siempre, pantalones, vestidos, faldas, y la pregunta es ¿a la gente le molestaría ver a una princesa con un traje que solo es para hombres? Diana no andaría poniéndole etiquetas a la ropa para saber si es de hombre o mujer ella simplemente se pondría con lo que esté más cómoda y eso es algo que deberíamos empezar a imitar, no importa el que dirán, lo importante es lo que tú dices y si tú dices que te ves bien en esa ropa, ¿quién soy yo para decirte que no te la pongas?

31 de agosto de 1997, París, la capital del amor, un lugar lleno de color y de ensueño, pero que en él tuvo lugar un evento trágico que conmovería al mundo entero, la “princesa del pueblo” había dejado este mundo ese día en un accidente automovilístico ¡Dios cuantas lágrimas se deben haber derramado ese día! Y es que ¿cómo se curaba esa herida? La realeza no tenía un remplazo de emergencia para llenar el vacío que ella dejaría al partir, Diana dejó el listón tan alto que al abandonar la Tierra no existiría nadie capaz de hacer las obras que ella hizo en su vida.

El sombrío día llegó, 6 de septiembre de 1,997 el funeral de Diana de Gales se dio ese día, dos mil millones de personas vieron como los familiares y personas cercanas a Diana y a la nobleza le daban el último adiós a nuestra princesa. Famosos en todo el mundo estaban conmovidos por el partir de Diana, personas tan influyentes como la madre Teresa querían estar en el funeral de Diana pesé a que la madre Teresa no compartía la religión de Diana, lo que compartían era el amor por las personas.

Cuando estuvo viva Diana demostró que la familia real no era perfecta, hablando abiertamente de los problemas con su matrimonio y de sus problemas alimenticios, Diana era esa mujer que no cubría sus heridas con maquillaje para tapar su dañado espíritu, ella daba la cara a sus problemas y jamás dejo que estos la consumieran, era auténtica, era madre, era esposa y era especial, más especial de lo que la gente creería, pese a no conocerla me gustaría que las personas transmitieran su legado a las futuras generaciones, que vean que esa princesa rebelde que lucha por sus derechos que sale en los cuentos de hadas existió y se llamó Diana, que vean que no importa tu rango, tu posición, que padezcas alguna enfermedad o que seas de cierta raza, tú eres igual a todos y no importa lo que digan, ¡así que sal, y vístete como quieras, ve y acompaña a tus hijos a donde sea, nunca abandones tus creencias o tus raíces y nunca, pero nunca dejes de ayudar al otro, por que cuando tú necesites esa mano que te levante en esos momentos difíciles y no veas la solución al problema, a ese problema que nubla tu mente tu alma y tu cuerpo, y no sepas salir, ahí estará esa persona que te ayudará, esa persona que te sacará del pozo en el que estás, esa persona con un corazón tan puro como el de la princesa que reina en el corazón de la gente, esa persona con el corazón tan puro como el de Diana Frances Spencer!

Muchos medios de comunicación hablan de la muerte de Diana, dicen que no fue un accidente pero que importa su muerte o su causa, lo que importa es que Lady Di fue una mujer amada por todo el Reino Unido y por el mundo entero. En mi caso siempre admiré a Diana, siempre quise que otras personas fueran tan puras como ella, existirán personas en el mundo que la lleguen a odiar, pero siempre lo más bello es lo más envidiado y codiciado por la gente, tus triunfos y tus avances son odiados por tu enemigo, pero tú siempre sabes que eso que hiciste esta bien, el darle esa moneda a ese indigente, el ayudar a esa persona de la tercera edad a cruzar la calle, todo eso lo ve bien nuestra sociedad, ¿pero que una princesa lo haga? ¡Pero si las princesas deben de saludar a las personas con una sonrisa y ya! No tienen que andar ayudando a la gente; estoy seguro de que Diana no podría más que reírse con esa idea tan ridícula y absurda. ¿Por qué ella habría de escuchar a esos que no hacen nada más en su vida que tirar esos comentarios tan errados y dañinos? ¿Por qué ella habría de dejar de seguir sus ideales por encajar en los estándares? ¿Por qué Diana? ¿Por qué verías a ese hombre invidente que no tiene la ayuda de nadie y lo dejarías ahí sin más? ¿Por qué dejarías de seguir a tu corazón Diana? ¿Por qué te arrancarías de ti eso que te hace estar en el corazón de todos y ser esa mujer que inspiró al mundo? No hay razón, ¿verdad?

¡Diana jamás ignoraría a aquel desamparado que le pide la ayuda! Diana no llamaría a todos los reporteros de la BBC para mostrar que está ayudando, Diana lo haría por que su corazón así lo dice, así como todas esas mujeres que luchan para construir un mejor futuro para ellas y para sus hijos y los hijos de sus hijos y así sucesivamente. Muchas de esas mujeres fueron inspiradas por el noble y dulce corazón de Lady Di y muchas de ellas lucharán para que su mundo sea mejor y me atrevería a decir que si Diana aun estuviera en este mundo, ella lo seguiría cambiando ¡seguiría dando el ejemplo!

Diana seguiría enseñando a amar y a respetar y ella estaría orgullosa de esos cientos de mujeres, que digo cientos ¡de esos miles, millones de mujeres que hacen el cambio! Así como Lady Di lo dio en vida.

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